h1

STC 006-2006-CC/TC. Caso Poder Judicial. Cosa juzgada constitucional

18 febrero, 2011

Estimados amigos:

Una sentencia de suyo conflictiva que evidencia el “choque de trenes” del cual habla al maestro español Pablo Pérez Tremps, es la STC 006-2006-PC/TC, caso Poder Judicial, la cual puede ser leída en http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2007/00006-2006-CC.html.

Entre otras objeciones que formula el Poder Judicial, al haberse dejado sin efecto resoluciones con autoridad de cosa juzgada respecto a procesos concluidos (lo cual podía resultar discutible pues respecto a los mismos ya había precluído el término de interposición de procesos de amparo-  30 días- contra resoluciones judiciales) es la novedad de la cosa juzgada constitucional, la cual el supremo intérprete identifica en los siguientes términos:

§8. Sobre la cosa juzgada constitucional

68. (…) Para que una sentencia, dictada dentro de un proceso judicial ordinario o un proceso constitucional, adquiera la calidad de cosa juzgada, no basta con que estén presentes sus elementos formal y material; tampoco es suficiente que exista un pronunciamiento sobre el fondo, tal como prevé el artículo 6º del Código Procesal Constitucional. Al efecto conviene recordar que el Tribunal Constitucional es el órgano de control de la Constitución (artículo 201º), y que, en determinados procesos constitucionales -hábeas corpus, amparo, hábeas data y cumplimiento-, es instancia final de fallo (artículo 202º, inciso 2 de la Constitución) de las resoluciones del Poder Judicial; en otros –proceso de inconstitucionalidad y proceso competencial– es instancia única (artículo 202º inciso 1); de ahí que sea el supremo intérprete de la Constitución (artículo 1º de la LOTC).

69. Por eso mismo, porque su interpretación es suprema, el Código Procesal Constitucional ha reconocido la potestad jurisdiccional de este Tribunal para establecer doctrina jurisprudencial (artículo VI del Título Preliminar) y para fijar precedentes vinculantes con efectos normativos (artículo VII del Título Preliminar); los que, en tanto se integran en el sistema de fuentes de nuestro sistema jurídico, constituyen parámetros de validez y legitimidad constitucionales de las sentencias y resoluciones que dicten los demás órganos jurisdiccionales. Por ello es que una sentencia dictada dentro de un proceso judicial ordinario o un proceso constitucional, aun cuando se pronuncie sobre el fondo, pero desconociendo la interpretación del Tribunal Constitucional o sus precedentes vinculantes, no puede generar, constitucionalmente, cosa juzgada. 

70. Ello es así porque lo que la Constitución garantiza, a través de su artículo 139º, inciso 2, es la cosa juzgada constitucional, la que se configura con aquella sentencia que se pronuncia sobre el fondo de la controversia jurídica, de conformidad con el orden objetivo de valores, con los principios constitucionales y con los derechos fundamentales, y de acuerdo con la interpretación que haya realizado el Tribunal Constitucional de las leyes, o de toda norma con rango de ley, o de los reglamentos y de sus precedentes vinculantes, como lo prescriben los artículos VI y VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional, respectivamente. Sólo de esa manera un ordenamiento constitucional puede garantizar a la ciudadanía la certeza jurídica y la predictibilidad de las decisiones jurisdiccionales. 

71. Bajo estas consideraciones, es evidente que en el presente caso las resoluciones judiciales que se dictaron contraviniendo la interpretación jurídica de este Colegiado y los efectos normativos de la sentencia 009-2001-AI/TC y del precedente vinculante sentado a través de la sentencia 4227-2005-AA/TC, nunca adquirieron la calidad de cosa juzgada constitucional y, por ende, no puede afirmarse que su nulidad constituya una afectación de la garantía de la cosa juzgada y del derecho fundamental al debido proceso, ambos principios reconocidos en el artículo 138º, incisos 2 y 3 de la Constitución, respectivamente. Y es que de la relación que existe entre la Constitución y el proceso se deriva que éste no puede ser concebido como un instrumento de resolución de conflictos aséptico y neutral de cara la realización de determinados valores constitucionales, pues esta es una práctica propia del positivismo y relativismo procesalista; antes bien, debe entenderse como un instrumento jurídico comprometido con la realización de valores democráticos y con el respeto pleno de la Constitución y de los derechos fundamentales.   

Los argumentos planteados sugieren un debate muy amplio en tanto surge la duda objetiva de cuál es el verdadero alcance de la cosa juzgada como institución propia de los jueces del Poder Judicial. Desestimar las decisiones de los jueces a través de un proceso competencial franquea muchas controversias, en tanto genera falta de certeza respecto a poner de lado los mecanismos que las propias normas infraconstitucionales prefijan para cuestionar decisiones judiciales con la autoridad de cosa juzgada.

La pregunta central es: ¿no se crea inseguridad jurídica al disponer otros mecanismos extraordinarios para cuestionar la cosa juzgada? ¿Basta la infracción de un precedente constitucional para que se habilite una nueva opción de dejar sin efecto  procesos judiciales concluidos? Y por último ¿se logra la defensa de la primacía de la Constitución y la defensa de los derechos fundamentales con la institución de la cosa juzgada constitucional?

Reconocemos el valor siempre actual de la jurisprudencia constitucional y de su carácter dinámica, mas nos revela dudas ciertamente sustantivas, dejar sin efecto resoluciones judiciales contra las cuales se habilitan mecanismos no convencionales para dejarlas sin efecto, cuando contra ellas no se ejerció oportunamente mecanismos que las normas legales habilitan.

Saludos cordiales,

Edwin Figueroa Gutarra

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog of the IACL, AIDC

a network of constitutionalists from countries throughout the world

Pensamientos de Derecho Constitucional

Retos del constitucionalismo en el siglo XXI

A %d blogueros les gusta esto: