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STC 0030-2005-PI/TC. Caso Barrera Electoral

1 mayo, 2011

Estimados amigos:

A propósito de las elecciones presidenciales en Perú y de las recientes conformaciones del Congreso, merece un breve comentario la sentencia de la Barrera Electoral, la cual asumió un perfil muy claro a propósito de los temas de democracia representativa que enfoca: la fortaleza de la gobernabilidad a través de la participación de partidos políticos fuertes.

En el módulo Democracia, recientemente dictado en la Academia de la Magistratura, dimos cuenta de la inquietud inicial de la demanda de inconstitucionalidad contra la Ley 28617, en el sentido de un cuestionamiento objetivo: no se debía excluir a los partidos políticos de su plena participación en política si su votación favorable significaba la voluntad ciudadana. En ese orden de ideas, la expresión de votación ciudadana debía significar una representación congresal pues así lo determinaba la voluntad popular.

El proceso de inconstitucionalidad cuestionaba que para acceder al procedimiento de distribución de escaños del Congreso de la República, se requiriera haber alcanzado al menos 5% del número legal de sus miembros o haber alcanzado al menos el 5% de los votos válidos en el ámbito nacional.

La STC 030-2005-PI/TC, la cual puede ser leída en http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2006/00030-2005-AI.html, vierte los siguientes conceptos representativos respecto a este tema:

36.  En criterio de este Colegiado, el establecimiento de una “barrera electoral” resulta plenamente compatible con la Carta Fundamental, pues se encuentra orientada a:

A)     Evitar el acceso al Congreso de la República de agrupaciones políticas cuya mínima o nula representatividad impida el cumplimiento de la finalidad que la Constitución les encomienda en su artículo 35º; es decir, “concurrir a la formación y manifestación de la voluntad popular”, institucionalizando la representación de intereses que en los hechos aparecen atomizados a nivel social. En efecto, en criterio de este Tribunal, el rol de los partidos políticos se dirige a generar un margen de representatividad objetiva y no un mero interés de grupo, incapaz, por su nimia significancia, de ser considerado como parte de la voluntad general, sino, simplemente, como una suerte de portavoz de intereses particulares o personales.

B)     Conseguir que todos los partidos y movimientos políticos gocen siquiera de la mínima representatividad que viabilice su trascendencia institucional en la vida política del país, de modo tal que se establezcan las bases para la configuración de un verdadero sistema de partidos, entendido como aquel en el que —vía competencia, articulación e interacción— cada partido o movimiento es, en cierto modo, dependiente de la función que los otros desempeñan en el escenario político.

El sistema de partidos es parte de la vis externa del “funcionamiento democrático”, que les exige el artículo 35º de la Constitución, frente a la vis interna de ese mismo funcionamiento, constituida por su estructura y acción organizacional interna.

C)     Evitar una fragmentación en la representatividad congresal que obstaculice la gobernabilidad; el consenso entre las mayorías y minorías, y la toma de decisiones oportunas y trascendentes en la vida política, social y económica del país, pues, según quedó expuesto en los Fundamentos 4 a 18 supra, todos ellos son elementos vitales para la estabilidad de la democracia representativa, reconocida en el artículo 45º de la Constitución.

D)     Impedir que, como consecuencia de la referida fragmentación, una mayoría simple pueda resultar sustancialmente beneficiada por la ausencia de contrapesos significativos en el Congreso.

El Tribunal asume la tesis de evitar una atomización de la representación parlamentaria en tanto una votación determinada no necesariamente contribuye a forjar viabilidad democrática. En consecuencia, prevalece la propuesta de fortalecimiento de la representatividad parlamentaria.

En las últimas elecciones, por aplicación de la Ley de Barrera Electoral, el movimiento Cambio Radical, no obstante una importante votación, no llegó a alcanzar curules en el Congreso, dado que no alcanzó el 5% de la representatividad exigida.   

Saludos cordiales,

Edwin Figueroa Gutarra

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