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XII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional Bogotá, Colombia. 17 de setiembre de 2015. Mañana

17 septiembre, 2015

Universidad Externado de Colombia.

17 de setiembre de 2015. Mañana.

 

Sesión temática 4

El Poder Judicial y la jurisdicción constitucional

 

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Rhodri Williams.

International Legal Assistance Consortium

Courts and Transitional Justice (en inglés)

Deseo abordar una idea de revisión de la justicia transicional entre sus metas y sus mecanismos. Igualmente, deseo tratar el rol de las cortes en esta materia.

La justicia transicional busca reconocer la condición de cierto tipo de personas. Se busca, también, un objetivo de reconciliación. Se persigue justicia y para quién, diremos que para las víctimas, impulsando tipos de remedios en concordancia con los derechos humanos.

Nos preguntamos para ello qué tipo de sistema legal se necesita y la respuesta es se requiere de las libertades en democracia. Es la democracia el medio que provee los tipos de medios para la realización de garantías contra violaciones a los derechos humanos. Podemos hablar de ambiciones prospectivas y retrospectivas, para lo cual se diseñan ciertos mecanismos.

Entre esos mecanismos, están las reparaciones, las reformas institucionales, entre otros.

¿Por qué la justicia transicional? Porque hay muchos medios de manejar las atrocidades en el pasado, porque deben expandirse las investigaciones y la mira de la sociedad al respecto, y porque se necesita un debate sobre lo que sucedió.

¿Cómo se debe conseguir la justicia transicional? Debe existir un acercamiento comprensivo a la verdad y evitar los no juzgamientos sobre las violaciones a los dd.hh. Hay una necesidad estratégica al respecto, revestida de coherencia externa e interna. Es relevante aquí contar con un relator especial en NN.UU. para la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y garantías de no repetición.

Los sistemas judiciales deben impulsar la justicia transicional, proponer cuestiones y alternativas. Se requiere una adecuación funcional para la determinación de tareas. La primavera árabe en el norte de África impulsó la existencia de niveles de cortes ordinarias y constitucionales para conocer estas materias.

Las Cortes ordinarias tienen un rol importante. Entre sus funciones clave está la identificación de los hechos, la aplicación de la ley y la determinación de consecuencias. Deben ser percibidas como independientes. Las Cortes constitucionales desarrollan un examen del problema desde una perspectiva normativa en el más alto nivel. A su turno, los tribunales internacionales asumen competencias regionales y globales, a lo que debe sumarse tribunales internacionales penales. Los riesgos son siempre la demora y cierto nivel de falta de certeza legal para la represión de estas figuras.

 

Dominique Rousseau. Université de Paris. (en francés)

Monismo constitucional y la Corte constitucional internacional

Asistimos hoy en día a la fragmentación de la jurisdicción, un fenómeno de carácter internacional. La pregunta es si podemos plantear una especie de corte constitucional internacional, fenómeno que evitaría esta dañina fragmentación

Notemos que el Estado se debe a la Constitución. El objeto de la Constitución es el Estado, se debe a la sociedad, a los individuos. El Estado no debe tener una forma de organización tan alejada de la realidad. No podemos poner a la Constitución contra el Estado y la sociedad.  Aquí es pertinente recordar el artículo 16 de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano pues sociedad que no tiene una Constitución, no verá sus derechos garantizados.

No podemos hablar del Estado si no vinculamos su existencia con la Constitución. Los derechos de las personas exigen verse garantizados en la Constitución.

Por tanto, si integramos esta perspectiva de la Constitución con los derechos de las personas, consolidamos las garantías de las libertades de las personas. Esto no afecta la soberanía de los Estados en forma alguna.

Si el objeto de la Constitución es la sociedad, observamos una mejor apreciación de la realización de los poderes del Estado. Le debemos entonces fidelidad a la Constitución.

Todas las sociedades se formulan con grados de intensidad ciertas preguntas al respecto: ¿hasta dónde llega ese nivel de vinculación a la Constitución? Hay una convergencia importante de principios que impulsan este concepto. Aquí la jurisprudencia constitucional juega un rol relevante pues consolida principios que impulsan las Cortes constitucionales. Tenemos así un valor patrimonial inmaterial que es necesario tenga una tendencia universal. Todas las leyes tienen el mismo origen: no se piensa en uno, se busca el bienestar general.

Por ello la propuesta de un monismo constitucional, es decir, la idea de un orden jurídico constitucional universal. Proponemos así una Constitución de alcance mundial, que incorpore un patrimonio de principios, valores y reglas de todas las sociedades. Es posible trabajar una armonía constitucional.

 

Pedro Salazar Ugarte. Director del Instituto de Investigaciones Jurídicas. UNAM. México.

La disputa por los derechos y el ius constitutionale commune

Mi reflexión gira alrededor de una premisa muy puntual: la irrupción de los derechos en el ámbito latinoamericano parte de una premisa cultural. La disputa por la construcción de un acervo axiológico constituye una expresión de estos derechos y nos conecta con la agenda de un ius constituionale americano. Aquí proponemos principios de interpretación particulares para este sistema, entre ellos los principios pro persona e interpretación conforme. En el caso mexicano, ya se le denominan derechos humanos a estos derechos, antes llamados garantías. Igualmente, este contexto apunta a una nueva construcción de la moral de la sociedad pues los derechos tienen otra perspectiva. Bajo estas pautas, encuentro coincidencias con la exposición del profesor Rousseau.

En otro ámbito de este tema, estas reformas tienen un parámetro cultural, parten de patrones culturales. Es pertinente advertir este detalle.

Los jueces de la Corte Suprema en mi país han señalado, en relación a las reformas recientes, modificatorias del sistema jurídico mexicano, que es riesgoso desoír al pasado, que se debe tener en cuenta que no nos podemos desvincular de nuestro ayer. Por tanto, no aprueba esta posición las reformas producidas, orientadas a modificar los paradigmas jurídicos.

De otra posición, otra postura alega que se debe privilegiar a los derechos humanos, su ética, sus alcances, por encima de otros derechos. Estas discrepancias resultan de gran calado y sin embargo, lo que hay es una disputa cultural de fondo. Esquemáticamente propongo la visión cultural parroquial, opuesta a la universalista. La primera mira al pasado; la segunda, asume otros ámbitos culturales, mucha más abierta a mirar las experiencias del Derecho Comparado. La 1ra es muy formalista; la 2da, es más interpretativista, comparativista o garantista.

Se formó, al final, un panel para la discusión de los temas abordados.

 

 

Sesión temática Nro. 5

Funciones públicas y nueva relación entre el Derecho Constitucional, el Derecho Internacional y los escenarios jurídicos globales

 

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Humberto Sierra Porto. Presidente Corte IDH. Universidad Externado Colombia

Control de convencionalidad

El control de convencionalidad se va convirtiendo en un paradigma en las distintas áreas del Derecho.

El constitucionalismo latinoamericano va identificándose por nuevos efectos jurídicos. De otro lado, el Derecho Internacional va impregnando el Derecho Interno. La metodología del control de convencionalidad exige para su construcción que la cultura jurídica latinoamericana comprenda que el proceso de construcción debe hacerse de manera conjunta por la Corte IDH y por cada uno de los Estados.

Dentro de ese proceso hay que incorporar el trabajo de la Academia.  Debe producirse entonces un diálogo entre todos los actores. Luego, debe forjarse una lógica jurisprudencial, es decir, un criterio común.

El derecho efectivo es una consecuencia de la realidad. Quiero decir que la realidad juega un rol importante en la consolidación de estos derechos. Debe tenerse mucho cuidado con el uso del lenguaje. Pueden generarse problemas si no usamos el lenguaje en forma adecuada.

Bajo esta pauta, es importante definir adecuadamente el control de convencionalidad.

Presentamos diferencias importantes con los europeos en relación a estos conceptos.  Debemos observar, entonces, cuándo nos encontramos ante un derecho fundamental. Esto tendrá un impacto relevante en la configuración del control de convencionalidad.  Las realidades son de difícil comprensión en algunos casos. Por ejemplo, el alcance de los derechos de las comunidades indígenas.

El desarrollo de conceptos materiales, otras tantas veces, resulta una tarea compleja pues inclusive hay márgenes de distinción respecto a los alcances de los derechos. Por ejemplo, ¿cómo entendemos el hiper presidencialismo desarrollado? Nuestra América Latina, observemos, tiene variados sistemas presidencialistas.

Una cuestión  compleja es la falta de credibilidad de la democracia representativa, lo cual plantea problemas de institucionalidad. Por ejemplo, problemas sobre el ne bis in ídem, pues esta figura es definida desde diversos ángulos en las democracias del sistema.

Es importante la constitucionalización de las categorías pero en su fijación es necesario cuidar su aplicación.

El control de convencionalidad hace referencia al alcance de la jurisprudencia de la Corte IDH. La idea es que los operadores jurídicos tengan una fuente de determinación de los alcances de los derechos.

Podemos fijar modalidades: una primera es la obligación de utilizar fuentes del sistema interamericano para resolver controversias, entre diversas fuentes.

En segundo orden, le compete utilizar estas fuentes a los funcionarios que deben resolver controversias en materia de dd..hh.

En tercer lugar, el ejercicio del control de convencionalidad no debe alterar las competencias internas. La idea de este control es no alterar esas competencias ya definidas.

A los Estados les compete la construcción del concepto de control de convencionalidad. Cada Estado define los mecanismos más adecuados. Se generan así controles dinámicos. El discurso de soberanía no debe ser un problema profundo respecto a que se entienda una afectación del sistema interno.

Se requiere que los altos tribunales interpreten el Derecho conforme a las pautas del Sistema Interamericano.

La Corte IDH impulsa con fuerza hoy el diálogo constitucional. La aplicación del control de convencionalidad, en ese sentido, no implica restar autonomía a los Estados sino compatibilizarlos con la lógica de la globalización.

 

Armin Von Bogdandy. Presidente Sección Nacional Alemania Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional. Universidad de Friburgo. Director del Max Planck Institut.

Colombia presenta avances importantes en el diseño institucional del Estado democrático y ello es producto de decisiones trascendentes en materia constitucional.

La función pública de los jueces ha cambiado mucho en la aceptación de configuración del rol del diseño del Estado democrático. Los jueces no solo desarrollan el derecho sino ejercen una labor de creación del derecho. Se construye espacios que protejan el Estado democrático.

Sabino Casesse, autor italiano, explica cómo funciona la Corte italiana. Europa presenta desarrollos de redes de jueces, situación que se hace algunas veces compleja por la existencia de tantos idiomas. Esta dificultad no se observa en Latinoamérica.

Las Cortes Constitucionales europeas tienen una conferencia anual. Representa ello un esfuerzo de consolidación de criterios. Por otro lado, la Comisión de Venecia está integrada por jueces y ex jueces constitucionales. Se busca desarrollar con estas experiencias un corpus iuris europeo en materia de dd.hh. Entonces, hay un desarrollo de líneas comunes que implican una forma de entender un Derecho transnacional.

En realidad no hay un modelo europeo de control de constitucionalidad pues las realidades europeas son muy distintas. Otro problema propio es cuál es el uso real de argumentos en el Derecho Comparado. Se presentan en general asimetrías.

América Latina no presenta un espacio común como el de Europa. Presenta una tendencia más enraizada en el pensamiento del Estado democrático.

 

Laurence Burgorgue Larsen. Presidenta del Tribunal Constitucional de Andorra

El Derecho Público moderno es un Derecho interconectado.  Hoy en día tres Cortes supranacionales van definiendo estándares: la interamericana, la europea y la africana. Los ordenamientos hoy se interconectan, los unos en los funcionamientos de los otros.

La internacionalización de los derechos pasa por diversos fenómenos. Experiencias diversas en Europa han mostrado esta situación, poniendo a prueba si la internacionalización de las Constituciones implica, también, una humanización de los derechos.

En Europa, América Latina y África se presentan características muy especiales. La humanización de los derechos es una tarea de estas Cortes para rescatar los valores de los dd.hh., produciendo una lenta transformación de los derechos como los conocemos.

En el ámbito integrativo europeo las ideas se han desarrollado, también, hacia un mejoramiento de las estructuras. Para los gobiernos, la integración de sus estructuras es un imperativo. La adaptación de las estructuras nacionales ha sido relevante.

La reunión de los 47 jueces del Consejo de Europa en enero de cada año es un punto de partida importante en el reforzamiento de estos conceptos sobre escenarios jurídicos globales. Estos procesos de internacionalización generan más consecuencias positivas en los ordenamientos nacionales. Estamos pues frente a una democratización de las Cortes.

Se logra progresivamente una legitimidad por representatividad de las Cortes, en razón de que estamos ante un número de Cortes que van uniendo esfuerzos por una impartición de justicia eficiente en materia de dd.hh.

También hay una legitimidad por calidad respecto a las Cortes. Motivación y judicial self restraint son dos elementos integrantes de esta legitimidad.

Estamos pues ante una revolución jurídica evidente.

Se formó, al final, un panel dirigido por el profesor Rodrigo Uprimny (Colombia), para la discusión de los temas abordados.

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